Hemorragia y shock
Control de hemorragias
La hemorragia capilar no suele ser grave y se caracteriza por una supuración de sangre que se detiene fácilmente. Las hemorragias venosas expulsan a borbotones grandes cantidades de sangre, pero suelen detenerse con presión directa. Las hemorragias arteriales suelen brotar a borbotones y son las más graves, ya que se puede perder rápidamente una gran cantidad de sangre.
- Inspecciona la herida. Busque la zona de donde procede la hemorragia. Ponte guantes.
- Ejerza presión directa sobre la herida con una gasa o almohadilla absorbente. Añade más gasas o almohadillas si es necesario.
- Haz un vendaje de presión envolviendo la herida con una gasa enrollable o una venda elástica para mantener controlada la hemorragia.
- Si no se controla la hemorragia grave, considere la posibilidad de utilizar un torniquete.
- Activar el SEM si hay hemorragia grave, aplicar presión directa y vendaje de presión. Si la herida es leve, lávela y aplíquele una pomada antibiótica, luego véndela según sea necesario.
Choque
El shock es la incapacidad del cuerpo para hacer circular el oxígeno hacia los órganos vitales.
Los signos y síntomas del shock incluyen:
- inquietud
- mareos
- confusión
- piel fresca y húmeda
- ansiedad
- tiempo de llenado capilar retardado
- debilidad
Tratamiento: Reconocer,Activar el SEM, mantener la calma, no dar nada de comer ni beber, mantener el calor corporal, elevar las piernas si no hay lesión medular o fractura de las piernas.